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| "Palpita" obra del artista jujeño Alejandro Condorí |
En la actualidad la sociedad se encuentra en un estado
de crisis constante, donde las personas buscan ser comprendidas, escuchadas y
sobretodo visibilizadas sin importar su condición social, cultural o sexual.
Durante décadas y siglos las sociedades fueron cambiando no permanecieron estáticas
ni fijas y es así que hoy en día nuestra sociedad, se encuentra en ese periodo
de búsqueda, de crisis, en la cual debemos estar agradecidos de que el debate
sigue en pie, que es la sociedad de hoy la que puede hablar, la que en cierto
modo tiene un espacio en el cual defender sus derechos. Cabe recordar que antes
esto no sucedía ni siquiera se daba lugar al otro.
Como pudimos ver en el video “Bailar para movilizarse”
las personas a través del arte del baile persiguen la inclusión sumamente
anhelada, la libertad no permitida por siglos, y se enfrentan a las
limitaciones que casi siempre los vuelven cada vez más vulnerables. Es también
en el baile en donde se ve una división social y cultural, distintos ritmos que
son tradicionales, la figura de la mujer se presenta como la que condesciende,
la que calla y se mantiene en un estado de subordinación frente a la
dominación, virilidad y fortaleza incuestionables del hombre. Este grupo de
individuos busca romper con los estereotipos, incomodando y sacudiendo los
esquemas prefijados socialmente; deconstruyendo los prejuicios de género, de identidad
y diversidad étnica.
El sistema, entendido como ideologías hegemónicas, lo
que siempre hizo es impartir su poder y posicionarse desde la negación con la
estereotipación, en palabras de Hall:
“la estereotipación despliega una estrategia de
hendimiento, divide lo normal y aceptable de lo anormal y de lo inaceptable.
Entonces excluye expulsa todo lo que no encaja, que es diferente (…) así otro
rasgo de la estereotipación es su práctica de cerradura y exclusión.
Simbólicamente fija límites y excluye a todo lo que no pertenece” (Hall, 2010: 430)
Lamentablemente el sistema no es empático, no busca el
bienestar de la sociedad y crea la desigualdad de poder, el poder en el sentido
de norma que es el que determina lo que es “normal” o “natural”, dejando afuera
al otro que no encaja en esos parámetros, porque el poder se dirige a atacar la
otredad, a los abyectos a “los nadies” como bien expresó en su poema E. Galeano
(1940). De esta forma se construye una hegemonía social, en palabras de Hall “la
hegemonía es una forma de poder basada en el liderazgo por un grupo en muchos
campos de actividad al mismo tiempo” (Hall, 2010: 431).![]() |
| ¿ Arte o artesanía ? |
Es necesaria una revaloración del otro, ver al otro
como uno mismo, parte del sistema en igualdad de condiciones y poder lograr que
sean aceptados en la sociedad, que de a poco el poder de aquellos sectores se
vaya desarmando. Estamos en la era de la deconstrucción, en la que día a día
nos vamos cuestionando y replanteando lo que hasta ayer estaba como norma y
establecido, hoy ya no debe existir más. El ideal de una sociedad que sea cada
vez más justa, empática, en la que se pueda escuchar al otro y darle el lugar
que merece, hacerlo sentir parte, porque todos somos diferentes en muchos
aspectos, en formas de pensar, de vivir y de sentir y es justamente esa riqueza
de la diversidad la que nos une y el otro marginado, vulnerable y excluido,
somos cada uno de nosotros, cuando no miramos más allá de lo que nos dicen que
debemos mirar. No podemos regirnos por normas impuestas que en la actualidad
resultan obsoletas, que perjudican a los demás, que los hacen sentir inferiores
o “anormales”. Estamos en una época de tránsito entre lo que alguna vez fuimos
y lo que quisiéramos ser y no hay nada ni nadie que pueda impedir al otro a ser
lo que es. La identidad es primordial
para el sujeto y nadie puede arrebatarla o destruirla, por eso como parte de la
sociedad debemos concientizar en el respeto, en derechos humanos, en defender
los pensamientos y convicciones de cualquier persona.
Sara y María.


Resulta significativo el hecho que ustedes mencionan al referirse a la empatía como disociada del sistema. Pues no se busca agradar ni generar un bienestar. Sino más bien excluir a ese otro que no encuentra un lugar en ese universo particular.
ResponderBorrarComparto su visión sobre el poder hegemónico de las políticas que excluyen y niegan la posibilidad de integrar a las minorías. Maximiliano buscó una forma inteligente de incomodar, de decirle al mundo:éste soy y así me amo.
ResponderBorrarResulta muy interesante hablar de empatía en un mundo donde el egocentrismo va ganando terreno. En estos últimos tiempos se habla mucho de empatía como un discurso que se adapta a todos los estamentos sociales pero no sé la práctica. La empatía que busca Maximiliano Mamani en su corto es ponerse en su propio lugar pensado desde el otro. El hecho de vestirse de mujer rompe con lo normal e incomoda. Empatizar es en mi opinión ser yo para pensar el otro. Sino no me reconozco como me siento difícilmente podré ponerme en lugar del otro.
ResponderBorrarHablar de empatía es hablar sobre capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar del otro. Brinda una visión cercana del mundo y de las circunstancias del prójimo.Su análisis es interesante y comparto sus planteos, estamos inmerso en una sociedad donde las personas solo viven rodeados de obligaciones y problemáticas propias . Por ello educar el discurso de la empatía contribuirá a mejorar la sociedad que nos rodea. Un pueblo empático es un pueblo sólido y en crecimiento.
ResponderBorrarconcuerdo totalmente compañera.
ResponderBorrarPienso que siempre hubo manifestaciones, revoluciones, y los grandes derechos obtenidos fueron en base a estos acontecimientos. Pero todavía hay algo que no logro entender, por qué buscar la aceptación y la empatía del otro?, si estoy convencida de que como soy, soy feliz.
ResponderBorrarMe gustó leerlas.
Cristina Salum
ResponderBorrarLa empatía es un valor que actualmente se está fomentando actualmente entre justamente estos movimientos que "sacuden" estas estructuras fijas, estos estereotipos, por eso, podemos decir que efectivamente estamos frente a una crisis de la identidad.
ResponderBorrarY estas voces marginales, están siendo escuchadas, en virtud de ello,podríamos considerar un avance social (desde mi punto de vista) por estos cambios que buscan una real inclusión y aceptación de la diversidad.
Muy buen aporte compañeras.
ResponderBorrarLa visión del otro siempre estuvo presente en la historia de la humanidad.
Ese otro que es diferente a mi siempre causó curiosidad,inquietud y hasta cierto rechazo al ser justamente distinto.
En la historia de la humanidad siempre estuvieron presentes los estereotipos. A mi parecer hoy están cayendo algunos para dar lugar a otros nuevos. Y eso justamente lo nuevo a veces provoca temor y cierta incomprensión por sacuden las bases de estructuras que están fijas desde hace millones de años.
Esos es precisamente lo que Maximiliano y tantas personas están haciendo en la actualidad visibilizando de alguna u otra manera sus sentires e intereses.
Creando así una sociedad en donde todas o casi todas las voces son escuchadas.
Buenas tardes, compañeras.
ResponderBorrarActualmente se habla mucho de empatia pero son pocos los que realmente la sienten. Maximiliano, a través de Bartolina, busca la empatia por el otro y también la aceptación y su lucha promueve la inclusión. Mediante la danza, él se muestra como es y quiere ser; y con eso da un mensaje, para que otras personas como él se animen a mostrar su verdadera identidad sin tener en cuenta los prejuicios del otro.
- Paula Veliz.
Con su personaje, Maximiliano busca romper con varios estereotipos, desde la aceptación por parte de la sociedad hasta la imagen de las cholitas, generalmente representadas como mujeres inmersas en una cultura machista, acostumbradas a ella y sumisas ante los hombres. Bartolina busca, como en la historia de este personaje, rebelarse ante una sociedad patriarcal, conservadora y prejuiciosa.
ResponderBorrarPablo Orellana
Buenas compañeras. Coincido con lo expuesto en cuanto al poder que desestima y margina totalmente al otro cuando determina qué es lo normal y natural. Porque en esa suerte de lo establecido lo único que hace es estereotipar/encasillar al otro, cuestión que está muy presente aún en nuestros días y en la que, sin lugar a dudas, tenemos que trabajar como parte de una sociedad que está intentando deconstruirse constantemente.
ResponderBorrarEn nuestra actualidad y desde casi siempre, la empatía fue un valor difícil de adquirir. Vemos cómo su nombre aparece en diferentes ámbitos, sin embargo son pocos los que realmente pueden llegar a tenerla. En este sentido, Maximiliano nos muestra su lucha y cómo busca la aceptación de todos, desde la inclusión. Coincido con ustedes.
ResponderBorrarHola chicas, me pareció muy interesante que se plantee la idea del baile como muestra de las relaciones desiguales de género, pues creo que resulta un claro ejemplo de las posiciones ocupadas por siglos por los hombres y por las mujeres de acuerdo a imposiciones culturales. Creo que uno de los centros de la discusión que abre Maximiliano con su Bartolina es el relacionado con la idea de romper con la concepción estereotipada de ciertos roles que cada género debería desempeñar dentro de la sociedad y de los que, segun preceptos impuestos hegemónicamente, no deberíamos desplazarnos. Muy interesante su texto, chicas. ¡Saludos!
ResponderBorrarMaría Emilia Villaverde Gómez
Lograr construir la identidad desde el otro es poder reconocer qué quiero y que no quiero ser. Es difícil luchar contra los modelos, pero esa es una de las bellezas del ser humano. Crearse y recrearse permanente es lo que nos hace únicos.
ResponderBorrarSilvina Di Santolo.
Vivimos en una sociedad individualista, carente de valores lo que imposibilita trabajar la inclusión ya que todos somos diferentes pero estamos insertos en la misma sociedad. Muy interesante su trabajo.
ResponderBorrarTenemos como sociedad, la enorme ventaja de que nos escuchan un poco mas, ya sea a través de lo que decimos o de lo que hacemos, y eso nos permite enfrentarnos ante todo aquello que nos resulte "incomodo", pero a la vez nos acerca a conocer al otro desde una perspectiva diferente, siempre y cuando esa mirada sea desde el respeto.
ResponderBorrarAlicia Torres
¡Excelente aporte compañeras! Coincido con ustedes en lo expuesto. En un primer lugar, al afirmar que el sistema no es empático, siendo este el encargado de reproducir las diferencias y estereotipos sociales; en segundo lugar, en valorar al arte como herramienta fundamental para incluir a los mal llamados "Otros".
ResponderBorrarAna María Gutiérrez